Carta De Richard Dawkins A Su Hija

La carta está titulada: Buenas Y Malas Razones Para Creer.
Querida Juliet:
Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esas estrellas, el Sol?
La respuesta a esas preguntas es “por la evidencia”. A veces, “evidencia” significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El “lucero del alba” parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama “observación”.
Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además puede ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.
Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar a mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: “Si de verdad tiene el sarampión, debería ver….” y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar “Diagnóstico que la niña tiene sarampión”. A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.
La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman “tradición”, “autoridad” y “revelación”.
Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs… El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por “tradición”. Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como “los hindúes creemos tal y cual cosa”, “los musulmanes creemos esto y lo otro”, “los cristianos creemos otra cosa diferente”.
Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.
El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.
En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana y la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.
Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman “Reina del cielo”, como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.
Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente. Pero antes tengo que hablarte de la otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.
La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.
Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes por qué creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobrepoblación.
Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer “autoridad” pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.
La tercera mala razón para creer en las cosas se llama “revelación”. Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que “se le había revelado”. Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación “revelación”. No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?
Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: “¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?” y supón que yo te respondo: “En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto”. Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una “sensación” interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.
A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como “mi mujer me ama”. Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.
A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrellan siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.
Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una “corazonada” acerca de una idea que, de momento, sólo “le parece” acertada. En sí misma, ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.
Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de… otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un “mar de gente”. Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.
Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su “mar de gente”. El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio “mar de gente”, los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (Recuerda que “información tradicional” significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos.) El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.
Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.
¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre…, ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.
Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.
¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: “¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?” Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.
Te quiere,
Papá.
2003

oraleeee, muy bien explicada la informacion y los puntos de vista, unicamente algo larga para una niña de 10 años, la verdad creo que se aburriria a media carta, pero si esta educada para que le guste leer seguro le servira enormemente en su vida adulta. excelentes consejos.
Increible carta, este tio es un verdadero maquina, el azote de los creyentes que acaban salidos de quicio XD
Justo ahora no puedo pensar si hay un mejor regalo que un padre pueda enseñarle a un hijo, que siempre use si cabeza y trate de llevar su vida basada en la verdad.
Incluso cuando pienso que el Sr. Dawkins a veces es demasiado intolerante o le falta un tris para casi mentarle le madre a cualquier religioso que se le ponga enfrente (que no me consta, pero a veces me lo imagino así :P), esta carta la maneja de otra forma. Será porque es para alguien a quien aprecia demasiado y no es una contestación a un fanático cerrado o a pregunta expresa de algún medio.
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@Marco_A
Totalmente de acuerdo, en particular con la cuestión del tono. Un saludo!
respeto la opinion del sr dawkins ok no gusta de las religiones ok ellas no se han portado muy bien para estar obligado a tolerarlas pero quese vaya en contra de Dios uyyy alli si lo veo grave y mas inculcandole a su hija que es imaginario wow!!! este hombre es bien atrevido como para hacer ese decreto yo me imagino que Dios le dira pero si yo no te hice nada como para q me tuvieras tanta bronca jajaja si el se quiere ir para el infierno ok esa e ssu decision pero q su hija aprenda a ver las cosas y ella decida depronto ella si quiere irse para el cielo.
@rembe, ponte a leer la biblia DE CABO A RABO y verás que tu dios no merece ni una pizca de respeto. Tiene la mentalidad de un ignorante y manipulador, o sea de quien la ESCRIBIÓ.
¿Hay algún dios detrás de la biblia?… NO.
En primer lugar, quiero manifestar mi preocupacion por una eventual edición de mis opiniones en este chat que no las he podido encontrar pese a escribirlas hace poco tiempo.
En cuanto al señor Dawkins, simplemente un mercenario de las ciencias, porque un cientifico de verdad es respetado primero entre sus pares y no es el caso del señor Dawkins que se auto regocija de que es seguido por……… ovejitas que no son cientificos , la razón, escribe libros y hace videos “reduciendo” complejas teorias y ecuaciones matematicas a un lenguaje que el comun de los mortales comprendemos… pero que no tienen mas asidero que tomar los elementos centrales del darwinismo y tratar por todos los medios de actualizarlo o mejor dicho no permitir que se avance en fisica y mecanica cuantica que -a mi entender- es el paso siguiente a teorias respetables pero superadas como el darwinismo.
En cuanto al articulo, creo que es una vulgar manipulación, porque bastaria que como padre enseñe a SU HIJA lo que estime es la educacion adecuada y no haga un show mediatico haciendo “cartas” que otras ovejitas les gusta leer porque sus mentes limitadas las “entienden” porque son al nivel de una niña de 10 años…
Para los que les interese, el libro del señor Dawkins “el gen egoista” despues de toda una explicación genetica -reconozco muy bien escrita- termina relativizando el tema del gen egoista a la “enseñanza”, de manera que a través de esta nuestros genes “egoistas” se “educan” y podrian llegar a “permitirnos” acciones altruistas. En este orden de ideas, la religion no es otra cosa que una enseñanza por lo tanto no es mala per se, lo malo es hacerse dependiente de los “lideres” que manipulan y controlan mediante el temor a los seguidores, pero no es la mayoria.
@pepo
Vaya. Yo pensaría que tener una larga lista de reconocimientos, premios y puestos honorarios entre las mejores instituciones científicas de Inglaterra y el mundo implica un amplio respeto y admiración de sus pares…
http://en.wikipedia.org/wiki/Richard_Dawkins#Awards_and_recognition
pues lo siento mucho por ustedes los Dawkinistas
sus premios y reconocimientos por muchos que sean no le dan el valor de verdad a lo que dice ni tampoco le exime de caer en equivocaciones.
Dawkins estuvo equivocado todo este tiempo con su “gen egoísta”, el neo darwinismo ya debe pasar a mejor vida y dudo muchisimo que esta carta se la haya dado a su hija de 10 años. Coincido con pepo de que se trata de un ardid proselitista para burritos promedio
búsquenme en youtube como el usuario tragonball
Felicito a Dawkins por su sencillez en escribir una carta súper razonable a una niña de 10 años, para que ella esté alerta de no caer en religiones llenas de fantasías. Los religiosos jamás dicen las cosas en forma lógica y coherente, sino siempre imponiéndolas, como si fueran dueños de la verdad. Comprendo a los religiosos por creer cosas fantásticas e irreales, ya que es su modo de ganarse la vida y vivir a costillas de la credulidad de la gente.
@DiosEsImaginario
Cuidado, tu comentario parece que se respalda por la “autoridad” que de manera simple y a mi gusto un poco superficial critica Richard Dawkins, ojo de no caer en los mismos errores que se critican.
La carta tiene una buena intencion al aconsejar a las personas que no se dejen influenciar y utilicen su criterio en la toma de decisiones, aunque concido con varios al decir que parece un ardid publicitario.
Saludos
Mis felicitaciones por esa carta, personalmente opino que la religión constituye un atrazo del conocimiento. Ya por el año 150 a.c. Hiparco de Nicea hablaba de una tierra NO plana, sin embargo la religión, para no contradecir a los cuatro angulos de la tierra que se mencionan en la escritura, nos dejó muchos siglos de verdadera ignorancia hasta hace solo quinientos años que se vieron en la obligación de reconocer una verdad que negaron (como muchas otras) para mantenernos controlados. Desgraciadamente la mayoría de la gente sigue creyendo en la biblia que hasta un niño pondría en duda su veracidad. Como dijo mi sobrinito “tío por que en la biblia no hay dinosaurios?”
@Ernesto
Oh ese relato de tu sobrino debería ser un cómic. De hecho, ¿te molestaría si hago un cómic de un niño diciendo eso a sus padres?
@pepo
Aver… dices que es un mal cientifico… SABES POR LO MENOS QUIEN ES LO SABES? ES UNO DE LOS CIENTIFICOS MAS IMPORTANTES EN INGLATERRA… OSEA NO ES CUALQUIER OSEA QUE ESTUPIDEZ ESTAS DICIENDO IDIOTA.
@Tragonball
Dime te crees mejor que una persona estudiada aun tu siendo talvez alguien sin relevancia alguna en la ciencia, el dia que seas tan grande como un cientifico no solo richard si no como charles darwin o alguien mas… ahi si criticalo, insultame si quieres Peniche94 es mi cuena en youtube
@rembe
Amigo tu lo que tienes es temor a un amigo imaginario… creeme se te pasará, el infierno no existe, es solo algo que utiliza el cristianismo, y creeme si esto estuviera en araba sería los islamicos quienes lo insulten, osea, darían su forma de ver las cosas, a eso se refiere, que su hija busque su propia verdad ” no crean en lo que el digo busqua tu propia luz”- Buda antes de morir
De acuerdo con Erik.
La mayoria de los Religiosos creen en lo que les conviene.
Ellos no creen que el papa, su pastor de iglesia, etc. puedan ser malas personas y cuidate si los criticas, no te vayan a cruzificar.
Pero si son personas que hablan en contra de la religión ni se diga.
@Pepo esta lleno de ignorancia el pobre, el Señor Dawkings se preocupa por su Hija, la educación “adecuada” como dices tu, no es lo suficiente para un hijo, y por lo que veo tu resiviste esa “educación” (porque si no no la recomendarias, yo no recomendaria algo que no e intentado o probado hacer y si tu eres de esas personas lamentablemente serias imbecil con todo respeto) y por ello eres la prueba de que no es suficiente esa “educación”.
@Rembe me da algo de risa, para empezar no se de donde sacan que existe un dios, no se porque le tienen miedo a un ser inexistente.
@MAGS hasta parece que no a puesto mucha atención a la lectura.