Distinguiendo Ciencia Y Pseudociencia

Por Rory Cocker, Ph.D. – Profesor de FÃsica en la Universidad de Texas en Austin
La palabra “pseudo” significa falso. La manera más segura de detectar un falso es saber tanto como sea posible sobre lo real, en este caso, sobre la ciencia misma. Saber de la ciencia no significa simplemente saber datos cientÃficos (como la distancia de la Tierral al Sol, la edad de la tierra, la diferencia entre un mamÃfero y un reptil, etc.) Significa entender la naturaleza de la ciencia, los criterios de la evidencia, el diseño de un experimento significativo, la consideración de las posibilidades, la comprobación de hipótesis, el establecimiento de teorÃas, los muchos aspectos del método cientÃfico que hacen posible la extracción de conclusiones confiables sobre el universo fÃsico.
Como los medios nos bombardean con tonterÃas, es útil considerar las caracterÃsticas claves de la pseudociencia. La presencia de una sola de estas claves deberÃa inspirar grandes sospechas y dudas. Por otro lado, el material que no tenga ninguna de estas fallas pudiera aun asà ser pseudociencia, porque sus promotores inventan nuevas maneras de engañarse a sà mismos todos los dÃas. La mayorÃa de los ejemplos en este artÃculo están relacionados a mi campo de la fÃsica, pero creencias y comportamientos similares están relacionados con la iridiologÃa, la astrologÃa médica, la terapia meridiana, la reflexologÃa, el tacto terapéutico y otras pseudociencias relacionadas a la salud.
La Pseudociencia Es Indiferente A Los Hechos.
En lugar de preocuparse por consultar investigaciones de referencia, o de investigar directamente, sus promotores simplemente sueltan “hechos” inventados donde los necesitan. Estas ficciones son comúnmente elementales para los argumentos y conclusiones del pseudocientÃfico. Además, los pseudocientÃficos rara vez hace revisiones. La primer edición de un libro de pseudociencia es casi siempre la última, aun cuando el libro se imprime por décadas or por siglos. Inclusive libros con obvios errores, se siguen imprimiendo tal como fueron concebidos en un inicio, una y otra vez. Compara esto con los libros de ciencia en los cuales se puede ver una nueva edición cada pocos años por la rápida acumulación de nuevos datos e investigaciones.
La “Investigación” PseudocientÃfica Es Invariablemente Torpe.
Los pseudocientÃficos suelen referenciar reportes de periódicos, chismes y citar otros libros de pseudociencia asà como libros antiguos de religión y mitologÃa. Rara vez o nunca hace una investigación independiente para verificar sus fuentes.
La Pseudociencia Inicia Con Una Hipótesis – Por Lo General Una Que Es Emocionalmente Atractiva Y Espectacularmente Improbable – Y Luego Busca Solo Las Cosas Que Parece Apoyarla.
La evidencia conflictiva se ignora. Hablando en términos generales, el propósito de la pseudociencia es racionalizar creencias fuertemente arraigadas, en lugar de investigar o probar posibilidades alternativas. La pseudociencia se especializa en llegar a “conclusiones convenientes”, las cuales se basan en ideas preconcebidas y promueven los malos entendidos.
La Pseudociencia Es Indiferente A Los Criterios De Evidencia Válida.
El énfasis no está en experimentos significativos, controlados y repetibles. En vez de eso, está en testimonios de testigos no verificados, historias y cuentos, chismes, rumores y anécdotas sospechosos. La literatura cientÃfica genuina se ignora o se malinterpreta.
La Pseudociencia Se Basa Fuertemente En Validaciones Subjetivas.
Juan Pérez se pone gelatina en la cabeza y desaparece su dolor de cabeza. Para la pseudociencia, esto quiere decir que la gelatina cura los dolores de cabeza. Para la ciencia esto no significa nada, ya que no se hizo ningún experimento. Muchas cosas estaban sucendiendo cuando desapareció el dolor de cabeza de Juan Pérez – la luna estaba llena, un pájaro voló por encima, la ventana estaba abierta, Juan vestÃa una camisa roja, etc. – y su dolor de cabeza hubiera desaparecido eventualmente de cualquier manera, sin importar que sucediera. Un experimento controlado pondrÃa a muchas personas sufriendo de dolores de cabeza en circunstancias idénticas, excepto por la presencia o ausencia del remedio que se busca probar, y luego compararÃa los resultados que después pudieran tener la posibilidad de ser significativos. Muchas personas creen que la astrolgÃa debe tener algo de cierto pues los horóscopos de los periódicos los describen perfectamente. Pero una examinación de cerca revelarÃa que la descripción es tan general que es suficiente para coincidir virtualmente con cualquier persona. Este fenómeno, llamado validación subjetiva, es uno de los fundamentos del soporte popular a la pseudociencia.
La Pseudociencia Depende De Reglas Arbitrarias De La Cultura Humana, En Lugar De Leyes Fijas Naturales.
Por ejemplo, la interpretación de la astrologÃa depende de los nombres de las cosas, los cuales son accidentales y varÃan de cultura a cultura. Si nuestros antepasados hubieran decidido llamar Marte al planeta que llamamos Júpiter, y vice versa, a la astronomÃa le serÃa indiferente, pero la astrologÃa serÃa totalmente distinta, porque depende exclusivamente de los nombres y no tiene nada que ver con las propiedades fÃsicas del planeta mismo.
La Pseudociencia Siempre Se Reduce A Absurdos Si Se Presiona Lo Suficiente.
Tal vez hay gente que pueda percibir la presencia de agua bajo tierra o de minerales bajo un campo, ¡pero la mayorÃa asevera ser igual de buenos con un mapa! Tal vez Uri Geller es un “psÃquico”, pero ¿sus poderes son realmente enviados por señal de radio desde una nave del planeta Hoova, como dice él?
La Pseudociencia Siempre Evita Poner Sus Aseveraciones A Pruebas Significativas.
Los pseudocientÃficos nunca realizan experimentos metódicos y cuidadosos ellos mismos – y por lo general ignoran los resultados de los experimentos que realizan otros cientÃficos. Los pseudocientÃficos nunca dan seguimiento. Si un pseudocientÃfico asevera haber hecho un experimento, ningun otro pseudocientÃfico jamás intenta duplicar dicho experimento o probarlo, aun cuando los resultados originales no cuadran o son dudosos. Más aun, cuando un pseudocientÃfico dice haber hecho un experimento con increÃbles resultados, ni él mismo jamás lo repite para verificar sus resultados y procedimientos. Esto está en extremo contraste con la ciencia, donde los experimentos cruciales son repetidos por cientÃficos alrededor del mundo con creciente precisión.
La Pseudociencia Se Contradice Frecuentemente.
Dichas contradicciones lógicas son simplemente ignoradas o racionalizadas. Por lo tanto, no debe sorprendernos que el CapÃtulo 1 de un libro diga que para detectar agua bajo tierra hay que usar ramas recién cortadas, porque solo la madera “viva” puede canalizar las “energÃas de la tierra” que hacen la detección del agua posible, y después ver en el CapÃtulo 5 que diga que todos utilizan instrumentos de meta o plástico.
La Pseudociencia Crea Misterio Intencionalmente En Donde No Existe Al Omitir Información Crucial Y Detalles Importantes.
Cualquier cosa se puede hacer “misteriosa” si omites lo que ya se sabe al respecto o si presentas detalles completamente imaginarios. Los libros sobre “Triángulo de las Bermudas” son un clásico ejemplo de esta táctica.
La Pseudociencia No Progresa.
Hay modas, y un pseudocientÃfico puede cambiar de una moda a otra (de fantasmas a percepción extra sensorial, de platillos voladores a estudios psÃquicos, de investigación sobre astrologÃa a la búsqueda de Piegrande). Pero dentro de un tema determinado, no se hace ningún progreso. Poca o ninguna información se genera o se descubre. Rara vez se proponen teorÃas nuevas, y viejos conceptos son rara vez modificados o descartados en vista de nuevos “descubrimientos”, ya que la pseudociencia rara vez hace nuevos “descubrimientos”. Entre más vieja la idea, recibe mayor respeto. Ningún fenómeno natural o procesos previamente desconocidos para la ciencia jamás se han descubierto por pseudocientÃficos. De hecho, los pseudocientÃficos casi invariablemente tratan con fenómenos bien conocidos para los cientÃficos, pero poco conocidos al público en general – para que el público se trague cualquier aseveración que quiera hacer el pseudocientÃfico. Ejemplos de esto son caminar sobre fuego y la fotografÃa “Kirliana”.
La Pseudociencia Intenta Persuadir Con Retórica, Propaganda Y La Mala Representación En Lugar De Usar Evidencia Válida (La Cual Supuestamente No Existe).
Los libros de pseudociencia muestran ejemplos de casi todos los tipos de falacia de lógica y razón que se conocen a los académicos y han inventado unas nuevas por su propia cuenta. Una falacia favorita es la de non-sequitur. Los pseudocientÃcos también les encanta el “Argumento de Galileo”. Este consiste en el pseudocientÃfico comparándose con Galileo, y diciendo que asà como se cree que el pseudocientÃfico está equivocado, asà se creÃa que Galileo estaba equivocado por sus contemporáneos, por lo tanto, el pseudocientÃfico pudiera estar tambien en lo correcto, asà como lo estuvo Galileo. Claramenta está conclusión no tiene sentido! Además, las ideas de Galileo fueron probadas, verificadas y aceptadas prontamente por sus colegas cientÃficos. El rechazo vino de la religión establecida que favorecÃa a la pseudociencia que los descubrimientos de Galileo contradecÃan.
La Pseudociencia Crea Sus Argumentos Con Base A La Ignorancia, Lo Cual Es Una Falacia.
Muchos pseudocientÃficos basan sus argumentos en lo que no se sabe de información sobre la naturaleza, en lugar de lo que sà sabe hoy en dÃa. Pero ninguna aseveración se puede apoyar sobre la falta de información. El hecho de que la gente no reconozca lo que ven en el cielo solo significa que no reconocen lo que ven. Este hecho no es evidencia de que los OVNIs vengan del espacio exterior. La declaración “La ciencia no lo puede explicar” es común en la literatura pseudocientÃfica. En muchos casos, la ciencia no tiene interés en los supuestos fenómenos porque no hay evidencia de que exista; en otros casos, la explicación cientÃfica es bien conocida y está bien establecida, pero el pseudocientÃfico no lo sabe o deliberadamente la ignora para crear misterio.
La Pseudociencia Argumenta De Supuestas Excepciones, Errores, AnomalÃas Y Eventos Extraños En Lugar De Leyes Establecidas De La Naturaleza.
La experiencia de los cientÃficos de los últimos 400 años es que las aseveraciones que describen objetos ya conocidos actuando de manera extraña e incomprensible tienden a reducirse cuando se investigan para descubrir fraudes, errores humanos, recuentos mal comunicados, errores de interpretación y mentiras directas. No es sabio aceptar dichas aseveraciones de buenas a primeras, sin primero verificarlas. Los pseudocientÃficos toman dichas aseveraciones como verdades literales, sin una verificación independiente.
La Pseudociencia Es Atractiva A Las Emociones, Sentimientos, Falsa Autoridad Y A La Desconfianza De Los Hechos Establecidos.
Una persona que no acabó de estudiar la preparatoria se le acepta como un experto en arqueologÃa, aunque nunca ha estudiado nada al respecto! Un psicoanalista es aceptado como un experto en la historia de la humanidad, en la fÃsica, la astronomÃa y mitologÃa, aun cuando sus aseveraciones son inconsistentes con todo lo que se sabe en todos esos campos. Una estrella de cine jura que es verdad, entonces debe serlo. Un fÃsico dice que un “psÃquico” no pudo haberlo engañado con simples trucos de magia, aun cuando el fÃsico no sabe nada de magia ni de ilusiones. Las apelaciones a las emociones son comunes. (“Si te hace sentir bien, entonces debe ser cierto”. “En tu corazón tu sabes que es verdad”.) Los pseudocientÃficos son fanáticos de las conspiraciones imaginarias. (“Hay mucha evidencia de que los OVNIs existen, pero el gobierno lo oculta”.) Y argumentan en base a cosas irrelevantes: Cuando se les confronta con los hechos que les resultan inconvenientes, simplemente responden, “Los cientÃficos no lo saben todo!”.
La Pseudociencia Hace Aseveraciones Extraordinarias Y Avanza TeorÃas Fantásticas Que Contradicen Lo Que Se Sabe De La Naturaleza.
No solo no proveen evidencia de que sus aseveraciones son ciertas. También ignoran todos los descubrimientos que contradicen sus conclusiones. (“Los platillos voladores no pueden venir de la tierra, entonces vienen del espacio”. “Esta chispa eléctrica que hago con este aparato eléctrico no es una chispa, es una manifestación sobrenatural de la energÃa psico-espiritual”. “Todos los humanos estamos rodeados de una energÃa electromagnética en forma de un aura impalpable, la cual es la vieja semilla de nuestros antepasados, que demuestra las emociones y condiciones de los humanos”.).
Los PseudocientÃficos Inventan Su Propio Vocabulario Que Incluye Términos Ambiguos Y Que No Son Precisos, Algunos Ni Si Quiera Tienen Una Definición.
Quienes escuchan estan frecuentemente forzados a interpretar las cosas según sus propias preconcepciones. Por ejemplo, ¿qué es la “energÃa biocósmica”? ¿O qué es un “sistema de amplificación psicotrónico”? Los pseudocientÃficos seguido intentan imitar al vocabulario cientÃfico y técnico diciendo cualquier palabrerÃa compleja que suene cientÃfica o técnica. Los “curanderos” estarÃan perdidos sin el término “energÃa”, pero el uso de ese término no tiene nada que ver con el concepto de energÃa usado por los fÃsicos.
La Pseudociencia Apela Al Criterio De Verdad De La Ciencia Mientras Que Simultaneamente Niega Su Validez.
Por lo tanto, un experimento cuyos procesos son inválidos que al parecer muestra que la astrologÃa funciona se promueve como “prueba” de que la astrologÃa es correcta, mientras que miles de experimentos cuyos procesos son cientÃficamente válidos y que muestran que no funciona son ignorados. El hecho de que alguien se haya salido con la suya con algunos trucos de magia en un laboratorio cientÃfico es “prueba” de que es un psÃquico poderoso, mientras que el hecho de que se descubrió que hacÃa trampa en otros laboratorios se ignora por completo.
La Pseudociencia Asevera Que Los Fenómenos Que Estudia Son “Celosos”.
Los fenómenos aparecen solo bajo ciertas condiciones vagamente especificadas pero que son condiciones vitales (como la necesidad de que no haya escépticos o dudosos presentes; que no haya expertos presentes; cuando nadie está viendo; cuando las “vibras” son las correctas; o cuando solo se ha dado una vez en la historia humana). La ciencia dice que los fenómenos genuinos deben ser capaces de ser estudiados por cualquier con el equipo correcto y que todos los estudios con procedimientos válidos deben dar resultados consistentes. Ningún fenómeno genuino es “celoso” de esta manera. No hay manera de construir una televisión o un radio que solo funcione cuando no hay escépticos presentes! Un hombre que dice ser un violinista profesional, pero que nunca ha tenido un violÃn y que se niega a tocar cuando haya personas que pudieran escucharlo, está probablemente mintiendo sobre su habilidad de tocar el violÃn.
Las “Explicaciones” PseudocientÃficas Tienden A Ser VacÃas.
Esto es, que se nos dice una historia, pero nada más; no hay descripción de ningún posible proceso fÃsico. Por ejemplo, Immanuel Velikovsky dijo que otro planeta que pasaba cerca de la tierra habÃa causado que el eje de la tierra girara y quedara invertido. Esto es todo lo que dijo. No dio mecanismos. Pero el mecanismo es lo más importante, porque las leyes de la fÃsica dicen que ese proceso es imposible. Esto es, que el acercamiento de otro planeta no puede causar que el eje de un planeta se invierta. Si Velikovsky hubiera descubierto una manera de que un planeta pudiera invertir el eje de otro, presuntamente hubiera descrito el mecanismo por el cual sucede. La aseveración por sà misma, sin el mecanismo que la explique, no contiene ninguna información. Velikovsky dijo que Venus fue alguna vez un cometa, y que este cometa habÃa salido de un volcán en Júpiter. Ya que los planetas no se parecen a los cometas (que son pedacerÃa de piedra y hielo sin ninguna conexión a los volcanes) y ya que Júpiter hasta hoy no se sabe que tenga volcanes (o si quiera una superficie sólida), ningún proceso fÃsico real pudiera explicar las aseveraciones de Velikovsky. Nos dio palabras, que se relacionaban dentro de un enunciado, pero esas relaciones eran ajenas al universo en el cual realmente vivimos, y no dio ninguna explicación para como estas pudieran existir. Contaba historias, no teorÃas genuinas.
Los PseudocientÃficos Suelen Apelar Al Hábito Prehistórico Del Pensamiento Mágico.
Magia, hechizos, brujerÃa – están todas basadas en conexiones falsas de causa-efecto. Esto es, influencias inexplicables y conexiones entre las cosas se asumen de inicio – no se encuentran mediante la investigación. (Si te paras en una grieta en la banqueta sin decir una palabra mágica, tu madre se quebrará un hueso; comer hojas en forma de corazón es bueno para problemas cardiacos; la luz roja promueve la producción de sangre en el cuerpo; los pescados son “comida para el cerebro” porque la carne de pescado asimila al tejido cerebral, etc).
La Pseudociencia Se Basa Fuertemente En Pensamiento AnacronÃstico.
Entre más antigua sea la idea, es más atractiva para la pseudociencia – es la sabidurÃa de nuestros antepasados! – especialmente si la idea es evidentemente falsa o ha sido descartada por la ciencia. Muchos periodistas tienen problemas tratando de comprender este punto. Un tÃpico reportero escribiendo sobre astrologÃa piensa que se puede hacer un buen trabajo entrevistando a seis astrólogos y a un astrónomo. El astrónomo dice que son puras falsedades; los seis astrólogos dicen que todo es verdad y que funciona y por $50 pueden dar el horóscopo a cualquiera. Para muchos reporteros, y aparentemente para muchos editores y sus lectores, esto confirmarÃa la astrologÃa seis a uno!
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La ciencia se basa – e insiste en el autocuestionamiento, comprobación y pensamiento analÃtico que hacen que sea difÃcil engañarte a ti mismo o evitar los hechos. La pseudociencia por otro lado, preserva los modos antiguos, naturales, irracionales y subjetivos de pensamiento que son cientos de miles de años más viejos que la ciencia – procesos mentales que han dado vida a las supersticiones y a otras ideas atractives pero equivocadas del hombre y la naturaleza – desde el vudú hasta el racismo; desde la tierra plana hasta el universo en forma de casa con un dios en la azotea, satanás en el sótano y el hombre en el primer piso; desde hacer danzas para la lluvia hasta torturar y brutalizar a los enfermos mentales para sacarles los demonios que los poseen. La Pseudociencia alienta a las personas a creer lo que quieran. Ofrece “argumentos” para engañarte a tà mismo a que pienses que todas las creencias son igualmente válidas. La ciencia empieza diciendo, olvidemos todo lo que creemos que es, e intentemos investigar para encontrar lo que realmente es. Estos caminos no se cruzan; van en direcciones totalmente opuestas.
Alguna confusión en esto es causada por lo que pudieramos llamar “cruzamiento”. La “ciencia” no es una medalla que usas, es una actividad que haces. Cuando dejas esa actividad, dejas de ser un cientÃfico. Una preocupante cantidad de pseudociencia se genera por cientÃficos que están bien entrenados en un campo, pero entran a otro sobre el cual son ignorantes. Un fÃsico que dice haber encontrado un nuevo principio de biologÃa – o un biólogo que dice haber encontrado un nuevo principio de la fÃsica – están casi invariablmente haciendo pseudociencia. Y también lo hacen aquellos que fabrican información, o esconden información que choca con sus preconcepciones, o se niegan a permitir que otros vean su información para evaluarla de manera independiente. La ciencia es como un pico alto de integridad intelectual, justicia y razonamiento. Este pico es resbalozo. Requiere de un tremendo esfuerzo mantenerse cerca de él. Perder cuidado implica alejarse de él y caer en la pseudociencia. Alguna pseudociencia se genera por individuos com poco conocimiento cientÃfico o técnico que no son cientÃficos profesionales y no comprenden la naturaleza del emprendimiento cientÃfico – y sin embargo se ven a sà mismos como “cientÃficos”.
Uno se pudiera preguntar si no hay ejemplos de “cruzamientos” en la otra dirección; gente a quienes los cientÃficos veÃan como pseudocientÃficos pero que eventualmente fue aceptado que hacÃan ciencia váldia, y cuyas ideas eventualmente fueron aceptadas por los cientÃficos. Por lo que hemos señalado, uno esperarÃa que esto fuese extremadamente raro, si es que sucediese jamás. De hecho, ni yo ni ningún colega informado que jamás he cuestionado conoce de un solo caso en el que esto haya sucedido en los cientos de años en que el método cientÃfico se ha conocido y se ha usado por cientÃficos. Hay muchos casos en los cuales un cientÃfico ha sido señalado como equivocado por sus colegas pero que después – cuando viene nueva información – se demuestra que estaba en lo correcto. Como cualquier otra persona, los cientÃficos pueden tener ideas de que algo es posible sin tener suficiente evidencia para convencer a sus colegas de que están en lo correcto. Dichas personas no se convierten en pseudocientÃficos, a menos que mantengan que sus ideas son correctas mientras se acumula evidencia contradictoria. Equivocarse es inevitable; todos somos humanos, y cometemos errores y equivocaciones. Sin embargo, los verdaderos cientÃficos están concientes de la posibilidad de error y rápidamente corrigen dichas equivocaciones. Los pseudocientÃficos no. De hecho, una corta definición de pseudociencia es “un método para excusar, defender y preservar errores”.
La pseudociencia frecuentemente se percibe por aquellas personas racionales y educadas como carente de sentido y demasiado irreverente para ser peligrosa y como un chiste más que como algo peligroso. Desafortunadamente, no es una actitud inteligente. La pseudociencia puede ser extremadamente peligrosa.
- Al penetrar sistemas polÃticos, justifica atrocidades en nombre de la pureza racial.
- Al penetrar el sistema educativo, puede erradicar a la ciencia y a la sensatez.
- En el campo de la salud, condena a miles a muertes y sufrimiento innecesarios.
- Al penetrar la religión, genera fanatismo, intolerancia y guerras santas.
- En los medios de comunicación, puede hacer difÃcil que los votantes obtengan informacion verÃdica sobre temas públicos importantes.
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Lecturas Recomendadas
- Science and Unreason, D. & M. Radner, Wadsworth, California, 1982.
- Exploring the Unknown, Charles J. Cazeau & Stuart D. Scott, Jr., Plenum, New York, 1979.
- Fact, Fraud and Fantasy, Morris Goran, A. S. Barnes, New Jersey, 1979.
- Flim-Flam! By James Randi, Prometheus, Amherst, N.Y., 1982.
- How to Think about Wierd Things: Critical Thinking for a New Age, Theodore Schick, Jr., Lewis Vaughn, Mayfield, Mountain View, Calif., 1995.
- Paranormal Borderlands of Science, Ed. by Kendrick Frazier, Prometheus, Amherst, N.Y., 1981.
- Science as falsification, Karl R. Popper (1963)
- Science Confronts the Paranormal, Ed. by Kendrick Frazier, Prometheus, Amherst, N.Y., 1985.
- Science, Good, Bad and Bogus, Martin Gardner, Prometheus, New York, 1981; Avon, New York, 1982.
- Science and the Paranormal, Ed. by George O. Abell and Barry Singer, Scribners, New York, 1981.
- Extrasensory Deception, Henry Gordon, Prometheus, Amherst, N.Y.,1987.
- Pseudoscience and the Paranormal, Terence Hines, Prometheus, Amherst, N.Y., 1988.

Hoy tuve una extensa y fructÃfera charla con un astrólogo (que ya voy a publicar), y llegué a la conclusión de que:
1. No es un charlatán, porque se cree completamente lo que dice. Es un simple crédulo e ignorante.
2. Su estructura mental le impide entender estas cosas, asà como las falacias lógicas (en las cuales basa toda su disciplina).
3. Habla de “energÃas” y demás, pero ante mis preguntas, admite que no sabe que es, y que eso corresponde a “otros campos” y que no le interesa investigarlos.
4. Se siente muy bien interpretando a su gusto posiciones de estrellas y relacionandolas con comportamientos.
5. Está seguro de que los demás astrólogos sà son unos mentirosos, y él tiene razón.
6. Cree que los Geólogos son ignorantes porque no “entienden” que los terremotos son causados por “energÃas” de los eclipses.
Les recomiendo a todos los interesados en estos temas, acercarse a un pseudocientÃfico y sin discutir, seguirle la corriente para poner al desnudo su irracionalidad e incoherencia en todo.
@ezeqdb
Vaya! Muy interesante… siempre he tenido la curiosidad por enfrentar a alguno de su tipo en su lugar de trabajo, pero nunca he tenido la motivación suficiente, no se qué obtendrÃa de ello y dudo mucho convencerlo, pero sin duda interesante, me gustarÃa leer tu experiencia si tienes más por escribir, con gusto lo publicarÃamos aquà si gustas, de lo contrario, ojalá nos compartas un link donde podamos leerlo.
Saludos!
no no es imaginario es real
si no me creen lean la biblia cristiana