Gaza: El Asesinato Por Honor Es Permitido Social Y Legalmente
Gaza: Silencio, confabulación y vergüenza para las víctimas Mujeres, mientras los asesinos disfrutan del sol y la libertad.
Por Asma’a Al-Ghoul
¿Qué hizo Iman A., una joven de 18 años, para ser asesinada de una forma tan brutal? La pregunta es planteada por cualquiera que escuche acerca de ella, una mujer que fue coercitivamente guiada a la muerte. Según su prima y amiga “S.J.”, Iman murió el septiembre pasado después de rociarse una solución anti-cucarachas en su boca durante tres días consecutivos, encarcelada en el cuarto de baño de su familia por su padre.
En el último día, ella padeció de severos dolores estomacales. Su padre cedió y la llevó al hospital. Desafortunadamente falleció mientras estaban en camino. De acuerdo a los médicos, el veneno se había expandido hasta el hígado y los riñones y finalmente detuvo su corazón.
Su madre cree que murió por negligencia médica, convencida de que la huelga de doctores privó a su hija de acceso a tratamiento médico. De acuerdo a los galenos, Iman fue llevada al hospital ya muerta, pero su madre afirma que “vio una línea en el electrocardiograma, ¡lo cual indicaba que su corazón estaba latiendo!”.
Iman era una hermosa chica que llevaba un velo y respetaba las tradiciones familiares. No obstante, su padre desconfió de ella, la encerró y se rehusó a dejarla seguir sus estudios universitarios, aunque ella estaba feliz de haber completado su educación secundaria.
En su entierro, que tuvo lugar en la casa de su abuela, en el distrito de Tal Al-Hawa , su padre dijo llorando: “Esta es la voluntad de Alá… lo que sucedió depende de la voluntad de Alá… Iman desapareció para siempre, se terminó”.
Lo escuché llorar, pero no vi lágrimas. Sin embargo, se decía que estaba psicológicamente traumatizado después de la muerte de su hija. No sabía que su maltrato y crueldad pudo, y eventualmente llevó a la muerte de Iman. “Iman no quería morir, solo quería que su padre se preocupara por ella”, dijo su madre. Sin embargo, ¿quién sabe la verdad? Iman nunca podrá levantarse para decirnos si fue asesinada o se suicidó.
De acuerdo a organizaciones de derechos humanos y la mujer, alrededor de 25 jóvenes y mujeres son asesinadas o se suicidan anualmente, casos con circunstancias misteriosas que nunca son investigados seriamente para descubrir las circunstancias de la muerte. Todos guardan silencio, y las organizaciones de derechos humanos solo hacen reportes breves, fríos y neutrales de tales crímenes, con el propósito de documentar. Todos justifican tal silencio afirmando que es un asunto familiar o “un crimen para preservar el honor de la familia”.
No obstante, hay una pregunta que permanece incontestable: si terminar la vida de una joven inocente como Iman es un asunto familiar, ¿cuándo será un asunto humano?, ¿asunto nuestro?
Durante los últimos años hemos oído historias de mujeres que mantenemos en el secreto de nuestro corazón, sin ser capaces ni siquiera de susurrarlo a nosotras mismas. Éste es asunto que permanece prohibido, permanece intocable.

Najla’
Najla’ A., 24 años, divorciada, fue estrangulada por su hermano extremista mientras dormía. La hospedó en su casa y esperó a que se durmiera para matarla. Su hermana, “M”, se percató accidentalmente de que Najla’ estaba muerta, cuando se había levantado para alimentar a su bebé. Ella dijo que Najla’ vivía en el campamento para refugiados Rafah, trabajando como asistente administrativo en una oficina comercial en la ciudad de Gaza. Solía estar fuera de casa por largas horas, lo cual encendió rumores acerca de su comportamiento. Su hermano, el “Sheikh” como lo había nombrado, no pudo tolerarlo. La hermana agregó que la policía descubrió lo que sucedió y arrestaron a su hermano. La familia entonces inició negociaciones con la policía – susurrando a los oídos del jefe de policía seguido de un regalo: 13 metros cuadrados de losa – y rápidamente el criminal fue liberado sin ningún sentimiento de culpa. Aquellos que sabían cuánto Najla’ necesitaba su trabajo para comprar medicinas para su madre enferma permanecen callados. Silenciosos.
“M.” dijo que lo más doloroso para ella fue que su hermano estranguló a Najla’ mientras ella dormía. La mató como un cobarde mientras yacía allí durmiendo, sin tener siquiera la amabilidad de hacerle saber que iba a ser asesinada.
Ahlam
A diferencia de Najla’, Ahlam, que apenas tenía 16 años, se enteró que iba a morir. “Ahlam solía dormir fuera de casa muy a menudo, y cuando le pregunté, me dijo que estaba durmiendo en la casa de una anciana en el distrito de Al-Shujaiya. Supe que dormía con hombres”, dijo su padre, disfrutando del sol enfrente de su casa mientras Ahlam yace “deshonrada” en su tumba. Un trabajador social que siguió de cerca el caso de Ahlam que pidió mantenerse en el anonimato, explicó que Ahlam se quejaba de la crueldad de su familia y expresó su miedo a su padre, que la acosaba sexualmente. El padre de Ahlam, que aceptó hablar con nosotros solo cuando le dijimos que éramos de una organización de apoyo viniendo a proveerle ayuda, se quejó de ser pobre y necesitado. Cuando empezó a contar la historia de su hija, dijo con orgullo y vergüenza, “La llevé a comer shawirma. La llevé en el carro y comimos shawirma. Le permití escuchar la canción que le gustaba. No dudaba de mí, pero cuando arranqué el carro y le pedi que saliera, ella dudó. Cuando vio un cuchillo en mi mano, dijo, ‘¿por qué quieres matarme papá?’”. Hablaba como si la historia que estaba contando no era la suya, mientras otros miembros de la familia se sentaban a escuchar. Incluso la propia hermana de Alham, su supuesta “amiga”, adoptó la misma injusta cultura. Sin mostrar emoción alguna dijo: “Alham no escuchaba a nadie… Ahlam era terca. Dormía en apartamentos de los cuales no sabía nada. Se lo merece.” “¿No tienen dulces recuerdos juntas?” Le pregunté. Ella contestó con los ojos llenos de confusión, “Sí. La amo. Ella peinaba mi pelo.” En ese momento, la madre de Ahlam llegó a casa. Cuando escuchó que somos de una organización de apoyo, desconfió de nosotros, se negó a hablarnos y nos obligó a salir. Inmediatamente abandonamos el área. El padre de Ahlam se benefició de la legislación aprobada que disminuye el castigo en tales casos –fue liberado. El asesino de Ahlam tuvo la libertad de disfrutar su vida, olvidando la acongojada pregunta de su hija: “¿Por qué quieres matarme?”.
Iman, Ahlam, Najla’ son tres jóvenes que perdieron la vida por culpa de la herencia de su comunidad. A nadie le importó sus destinos, tampoco les importó si cometieron o no un crimen que les haga merecer semejante castigo.
En un taller organizado en Khan Yunis el cual se enfocaba en el rol de los medios de comunicación de reportar los denominados “crímenes de honor familiar”, la discusión perdió su rumbo mientras los conferencistas descubrieron que las 60 mujeres que asistieron al taller estaban totalmente convencidas de que una mujer que comete un error debe ser asesinada. Una mujer que llevaba puesto un vestido negro con la frente y un ojo visibles, dijo: “Ella merece morir… debería ser el ejemplo para dar una lección a otras”. Cuando se les preguntó si un hombre debería ser castigado también, se quedaron escandalosamente calladas como si de repente hubieran recordado que hay otra fiesta en tal caso. Sin embargo, dijeron casi colectivamente: “No importa, él sigue siendo un hombre”. Los organizadores del taller estaban extremadamente decepcionados y una brecha muy grande apareció entre los activistas de los derechos de las mujeres y las que estaban en el taller. Una activista de los derechos de las mujeres dijo que esa forma de pensar era frecuente en áreas pobres y marginales donde hablar sobre homicidios cometidos por el “honor de la familia” no está permitido puesto que las mismas mujeres creen que tales crímenes son legítimos.
Si hubieras asistido a este taller, te hubieras dado cuenta el porqué un documental tan importante como la “La Gruta de María” por la Dra. palestina Buthaina Khouri está prohibido de ser exhibido en Gaza. El documental fue fuertemente criticado incluso en el West Bank, una área considera más liberal, ya que se ocupa del tema de asesinar mujeres por “honor” en un lenguaje atrevido y chocante. Así que ¿cuál es la diferencia entre Gaza y el West Bank? ¿Dónde está la “apertura” del West Bank? Las actitudes son las mismas cuando el tema es el de una mujer. Bajo la sombrilla del “honor” el asesinato está permitido, incluso está vinculado con la resistencia y el patriotismo como es explicado en el documental de Buthaina Khouri, el cual he visto secretamente y cautelosamente sin hacer ningún intento de recomendarlo a otros.
¿Cuándo hablar sobre el derecho más básico del ser humano -el derecho a la vida- se vuelve un tema prohibido, un tema del que uno debe estar avergonzado? ¿Por qué se nos prohíbe revelar en este artículo los nombres de estas pobres princesas que fueron asesinadas? ¿Es el miedo a sus familias, la ley, los extremistas (cualquiera que sea su ideología)? Los tres amenazan la libertad de prensa, haciendo el tema tan prohibido que nombrarlo significa involucrarse en inmoralidad y difundir corrupción. El tiempo no es apropiado para plantear tales problemas.

que triste que se pierdan vidas valiosas por unas ideas tan estupidas, es una lastima que las mismas familias esten de acuerdo en el asesinato de sus integrantes y es peor aun que las autoridades lo permitan, pero esto es causa del adoctrinamiento que reciben desde niños. que pena…
me dio flojera leer todo el articulo, demasiado denso, ademasn no hay citada ninguna fuente SERIA, o sea, hasta ahora el articulo tiene tanta validez como el cuento que leen a m sobrino de 5 años de que santa Claus está haciendo juguetes en el polo norte para entregarlos en navidad… claro, se entiende que mi sobrino no pida fuentes, pero parece que en este foro la mentalidad es de 5 años… opinan en base a historias no verificables o bien de fuentes parciales y manipuladas
@Pepo eso tiene una segunda parte donde hay citas al código penal.
Asma’a al-Ghoul on Unjust Honor Killing Laws
http://pajamasmedia.com/phyllischesler/2009/07/20/lets-rescue-the-heroes-free-asmaa-al-ghoul/
Será cuestión de verificar que las leyes que cita son verdaderas.
Perdí la página donde hay números aproximados de los crímenes de honor registrados, son unos cuantos miles, nada más, aunque por ahí haya un reporte de Human Rigths Watch de igual forma sigue siendo una historia de santa para ti.
Así como este reporte de Jordania, básicamente son historias que no tienen fuente ni veracidad, etc.
http://www.hrw.org/en/node/12141/section/
Es horrible que esto pase dia con dia y que la mentalidad de las personas este tan afectada al grado de ver como algo normal y a veces como una buena leccion.
Pero no vayamos lejos cuantos aqui siguen teniendo posturas machistas sin ser extremistas claro, ven como algo “normal” la dependencia de la mujer hacia el hombre. Si quieren que esto cambie debemos empezar por nosotros mismos y darles el lugar que merecen las mujeres y su respeto, cuantas veces no vemos en la calle que les faltan al respeto a las chicas y nadie dice nada y es mas los hombres lo fomentan y aplauden, o a cuantos les lavan la ropa y les preparan la comida aun cuando su mujer trabaja, o mas aun porque las sacan de trabajar pero lo mas triste es que sin ir lejos hay mujeres que aceptan su posicion como dependientes de los hombres y la fomentan, tambien eso tiene que cambiar.
En fin educacion, tolerancia y respeto para todos y esto mejorara poco a poco.
Soy varon y se desde coser unos calcetines hasta preparar una cena, ademas de cosas de “hombres” mecanica, construccion, deportes, etc.
Creo que una cultura sin prejucios ayudara a que los hombres y las mujeres aprendan a verse como iguales y complementos.
Saludos