Humanos Pudieran Estar Predispuestos A Creer En La Creación
Psicólogos de la Universidad de Boston encabezaron un estudio que indica que la religión no es la única razón por la que las personas creen en la “creación” o el “diseño inteligente”.

- Es bonito, pero porque asà lo vemos, no porque asà haya sido planeado. Simplemente resultó ser asÃ.
Adultos, independientemente de su educación, buscan en la naturaleza “propósito”, llegando a conclusiones falsas sobre la manera en que funcionan los fenómenos naturales.
La mera creencia en un propósito, te puede llevar a favorecer el diseño inteligente.
Este tipo de pensamiento erróneo ya se habÃa documentado en los niños, llamado teleologÃa promiscua. En estudios anteriores se vio que los niños suelen buscar propósito para explicar las cosas, por decir “Las piedras son ásperas para que los animales se puedan rascar con ellas” o “los pájaros existen para hacer música bonita”.
Estos errores disminuyen invariablemente en todas las personas cuando se les educa cientÃficamente y entienden las explicaciones causales de los eventos naturales.
Para probar a los adultos, quienes en este estudio eran estudiantes de universidad, se les presentaron una serie de enunciados en una computadora a los que tenÃan que responder con verdadero o falso.
Algunos ejemplos fueron:
- Los gusanos hacen agujeros para oxigenar la tierra.
- Los ácaros viven en la piel para comerse la piel muerta.
- El sol hace luz para que las plantas hagan fotosÃntesis.
- Los terremotos suceden porque las placas tectónicas deben alinearse.

- Podemos estar aquÃ, porque está ahÃ. Pero está ahÃ, solo porque asà fué.
Una primer ronda de exprimentos sugirió que las personas dan explicaciones teleológicas más frecuentemente cuando se les presiona con tiempo. Sin embargo, aún sin lÃmite de tiempo, se vio que las personas suelen escoger explicaciones que buscan propósito, como por ejemplo “La tierra tiene una capa de ozono para protegerse de los rayos ultravioletas”, asà como los anteriores.
También se les preguntó a los participantes cual era su religión, y se pudo observar que tanto los creyentes comos los no creyentes tienden a cometer estos errores con la misma frecuencia.
Las personas que fueron probadas eran alumnos promedio de universidad, por lo que los resultados sugieren un fracaso en la educación cientÃfica básica de los alumnos, quienes por omisión buscan explicaciones con propósito, cuando la realidad es que no existe alguno.
Algunas conclusiones a las que se llegaron, es que tenemos una tendencia natural a buscar explicaciones para las cosas con propósito y vemos diseño cuando no lo hay.
Ahora se probará a personas con una educación cientÃfica por sobre el promedio, para identificar si es posible que ellos también caigan en estos errores.
No es entonces sorpresa que la evolución por ejemplo, sea un hecho cientÃfico que ha sido (en los últimos años) controversial, cuando no deberÃa serlo. Lo que explica la razón de eso, es que la educación cientÃfica al menos en ciertas generaciones ha fracasado.
La realidad es que nada tiene propósito. Existen relaciones simbióticas entre diferentes organismos y su entorno, pero las cosas no están ahà para algo o por algo. Decir que el sol existe para darnos luz, es como decir que la luna existe para verse bonita. Las cosas no están ahà por una razón, pero los humanos nos aferramos en encontrarles propósito.
De la misma manera, buscamos propósito y sentido en otras cosas, como las coincidencias, los sueños y demás. Y es por eso que las personas por sà mismas no son una herramienta útil de ciencia, pues estamos todos sesgados y vemos lo que queremos ver en donde lo queremos ver, es por eso que la ciencia elimina estos sesgos mediante complejas herramientas y técnicas para experimentar y comprobar.
Para terminar y para que quede claro: nada tiene un propósito. Nada tiene razón de ser. Los perros no existen para ladrar ni para cuidarnos. Las flores no existen para adornar los campos. Los pájaros no existen para cantar. Los humanos no evolucionamos para dominar el mundo, ni para pintar, ni para nada. La gravedad no existe para mantenernos sobre el suelo. El sol no existe para darnos luz ni calor. La lluvia no existe para regar las plantas y reverdecer los bosques. No hay propósitos. No los busquemos.
Link: Humans may be primed to believe in creation via NewScientist
Gracias a nuestro lector por sugerir este artÃculo tan interesante.

Es cierto, esa predisposición se llama ignorancia. Si no encuentro una explicación para tal o cual cosa empieza la idea de la creación, eso hicieron los hombres y civilizaciones primitivas.
Eso tiene solución: con la educación. El problema es que la educación está a favor de esos vestigios primitivos de nuestros antepasados. Siguen con esos conceptos arcaicos, no le quieren dar paso a la razón, tienen “miedo” a que el ser humano use en verdad su cerebro. ¿Por qué?
¿Acaso fue en vano que el ser humano haya tenido un largo recorrido en su camino hacia el saber y entendimiento de la naturaleza y los procesos… naturales?