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31/07/2009

La intención de este sitio es hacer a las personas concientes de que vivimos en un mundo de leyes predecibles donde la razón, la lógica y la investigación científica nos llevan a resultados reales y generan cambios en nuestras vidas. Sin embargo, existe una resistencia a progresar y a dejar lo que caracteriza una temprana etapa de la inteligencia humana, las creencias supersticiosas. Creencias mágicas que convencen a las personas de que hay fuerzas más allá de nuestro mundo físico que están interactuando con él y produciendo cambios.

Estas creencias tanto en supersticiones como en pseudo-ciencias, nos ponen a todos en peligro, ya que generan patrones de conducta sin bases reales que afectan a las sociedades en las que vivimos por cómo nos comportamos, desviándonos del objetivo real al que todas las sociedades humanas han aspirado: el mejoramiento de nuestro mundo con la intención de un máximo bienestar para todos.

Por un lado tenemos las pseudo-ciencias. Corrientes de pensamiento que pretenden, asumen y dicen tener explicaciones y resultados reales cuando no es así. Todas las corrientes de medicina “alternativa” caen aquí: la homeopatía, la acupuntura, la iridiología. Además tenemos la astrología, el feng-shui, la creencia de que las piedras (como los cuarzos) tienen poderes, la aromaterapia, el yoga, los chakras, lecturas de té, etc. Y a todas estas se les conoce como medicina “alternativa” porque si funcionaran realmente, se convertirían en parte de la medicina “tradicional”. Y se ofrecerían estos servicios en los hospitales.

Por otro lado están las supersticiones. El tarot, la brujería, los mediums, los adivinos, los espíritus y fantasmas, la magia, etc. Pero dentro de lo que es superstición, tenemos el problema más grande todos: las religiones. Esa creencia de que hay un ser (o varios) que influencia nuestras vidas mediante decisiones arbitrarias y que nos escucha cuando le hablamos y que todo lo sabe y todo lo puede. Es la superstición por excelencia. El ser mágico en el cielo.

La religión fomenta la ignorancia, los prejuicios, la falsa esperanza, la intolerancia y la discriminación entre muchas otras cosas. Ha sido una herramienta de poder para muchos hombres y otros tantos la han usado como medio para cometer crímenes de todo tipo.

La decisión de tomar acción respecto a esto es que como seres sociales que somos, las creencias de unos y las acciones tomadas en base a esas creencias tienen consecuencias para todos. Y tanto la religión como las demás creencias supersticiosas nos afectan colectivamente día a día en los resultados que obtenemos como sociedades. Estos resultados están muy lejos de ser favorables y la desmantelación de estas creencias y el fomento de la ciencia como método de obtención de resultados efectivo y constante nos traerán beneficios más allá de lo que podemos imaginar y predecir.

Desde Monterrey, México.

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